Testimonio Victimas Corporacion Dermoestetica

Cuatro víctimas del cierre de Corporación Dermoestética cuentan el drama de su estafa

La mediática clínica ha dejado a miles de personas sin un tratamiento que ya habían pagado por adelantado. Muchos han perdido la esperanza de recuperar el dinero. Los afectados  coinciden en denunciar los grandes daños psicológicos que la empresa les ha causado

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José Luis Grau llevaba mucho tiempo ahorrando para poder acabar con un problema de obesidad. Este ilicitano pagó por adelantado 15.000 euros para una operación de reducción de estómago que nunca llegó. Una cantidad que “le costó mucho conseguir” y que aún sigue esperando que le devuelvan. Grau es uno de los afectados por la quiebra de la conocida y mediática clínica médica Corporación Dermoestética.

José Luis relata que su operación estaba prevista para enero y que tras el anuncio del quiebre le prometieron devolverle el dinero en un plazo de 15 días. Le han dejado, según cuenta, “hecho polvo”. Estuvo varios meses a régimen para poder operarse, durante los cuales fue sometido a una gran cantidad de pruebas. Los daños psicológicos, asegura, son patentes.“Aún me queda la esperanza de que me devuelvan el dinero, pero los abogados no me dan mucha esperanza”, lamenta.

“Perdí el mes de vacaciones que me habían dado y me veo obligada a seguir pagando el préstamo para una operación que jamás se realizó”

Corporación Dermoestética anunció a finales de 2014 el despido de las 341 personas -toda su plantilla- que trabajaban en los 45 centros con los que contaba en toda la geografía española, estafando a miles de personas como José Luís y afectando también a profesionales externos y hospitales. La empresa, con sede en Valencia, posee también centros en Portugal, lugar en el que están siguiendo el mismomodus operandi.

Llevar tiempo ahorrando para las intervenciones es un patrón que se repite entre los afectados, pero existen casos, como el de Marta Domínguez, -una joven ecuatoriana que pagó en efectivo una abdominoplastia que nunca llegó a realizarse- donde el problema va más allá. Marta pidió un préstamo a una entidad financiera para poder costearse la operación y a su empresa un período de vacaciones para poder recuperarse. “Perdí el mes de vacaciones que me habían dado y me veo obligada a seguir pagando el préstamo para una operación que jamás se realizó, doy por perdido el dinero”, cuenta resignada.

Sin operación, ni dinero

“Confianza clínicamente probada”, así reza el eslogan de la corporación en su web, que aún sigue activa y haciendo gala de sus ‘mágicos’ tratamientos y promociones. De este tipo de ‘chollos’ estéticos sabe mucho Susana, una joven madrileña que, al ver los sorprendentes descuentos, llamó a la empresa para conseguir su sueño de operarse el pecho. “Juegan con eso, con las ilusiones de la gente que no cuenta con el dinero suficiente, te intentan desde el minuto uno captar como sea, gestionan todo rapidísimo y te hacen pagar por norma por adelantado” incluso, como recalca, “antes de llegar a hacerte prueba alguna”.

“Pague por adelantado 15.000 euros para una operación de reducción de estómago que nunca llegó”

Susana C. llevaba -como gran parte de los afectados- bastante tiempo ahorrando para poder costearse la operación que tanto deseaba.Desembolsó 4.230 euros para que le realizaran un aumento de pecho que nunca llegó. A tan sólo seis días de la fecha que habían fijado para la intervención en Hermosilla 28 -sucursal en pleno barrio madrileño de Salamanca, donde se realizaban los tratamientos de quirófano- y tras realizarse todos los análisis y pruebas de rigor, el 11 de diciembre la madrileña asistió a su cita para hablar con el anestesista con el fin de ultimar todos los detalles. Tras esperar un buen rato en la sala de espera, una enfermera le comunicó que se habían cancelado de “manera momentánea” todas las operaciones.

A Susana le contaron, como lo llama ella, “una gran milonga”.Le aseguraron que la cancelación se debía a una simple “reestructuración interna” y que se solucionaría en una semana. “Les creí, decidí esperar y me la jugaron. Me he quedado sin operación y sin el dinero, son unos ladrones”, cuenta a este diario. Asegura que pasó la peor de las navidades y que no se ha atrevido siquiera a contarle a su familia la estafa que ha sufrido.

 

Si hay esperanzas de recuperar dinero invertido y cortar la financiacion contacte con: [email protected]

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